Revuelta policial (El afterparty)

El 1 de octubre de 2010, desde las primeras horas de la mañana se ha procedido a limpiar toda el área donde se dió la balacera del 30 de septiembre. Lo que queda es un casquillo y el olor a bomba lacrimógena que poco a poco va desapareciendo como desaparecieron las evidencias de lo sucedido. Los puestos de venta de golosinas, flores y alimentos en las afueras del Hospital de la Policía han vuelto a atender y se pretende continuar con las actividades en una desesperante normalidad. Una vez más aquí no ha pasado nada.